Ana Botín en Planeta Calleja

Acabo de ver el programa de Planeta Calleja en el que entrevistan a Ana Botín en un viaje a Groenlandia con la intención de ver los efectos del cambio climático y calentamiento global y me ha llamado la atención varias cosas. La primera era de esperar y es que tiene un carácter fuerte, pero que a mi personalmente no me agrada. Por un lado está constantemente pidiendo respeto, tanto con Jesús Calleja como cuando cuenta historias de su vida como la relación con su padre, pero al mismo tiempo desde mi modo de verlo ella no respeta a sus interlocutores, parece más bien que les está ordenando que hagan lo que ella quiere en todo momento y si no lo hacen entonces sube la apuesta de la conversación.

Me imagino que es un carácter forjado al tener que estar peleando en un mundo de hombres y de poder. Lo vemos a diario en la política, se pelean todo el rato eso sí intentando poner buenas palabras aunque en el fondo se están insultando salvajemente.

Una cosa que me ha parecido súper positiva es su determinación, si quiere algo va a luchar hasta conseguirlo cueste lo que cueste, y esto a veces tiene también un coste personal muy jodido. Yo pensaba que la gente a estos niveles no eran conscientes de los problemas del mundo fuera de su área de trabajo y que en cierta manera ni se interesaban en conocerlos. Pero Ana Botín parece que si tiene consciencia del mundo y en esta entrevista al menos da a entender que está dispuesta a hacer lo posible para mejorarlo.

Esperemos que haya tomado nota de todo lo que ha aprendido en este viaje de los problemas del cambio climático y el calentamiento global y que el Banco Santander colabore en revertir los efectos que están teniendo.

La autopista AP-7 por fin gratuita

Y al final fue cierto, nadie terminaba de creérselo pero a partir del 1 de enero la autopista AP-7 pasó a ser gratuita. Nosotros estábamos volviendo de Andorra y pudimos comprobarlo. Primero porque empezamos a ver carteles como este.

Y segundo porque efectivamente pudimos pasar los peajes sin parar.

Se ha hablado mucho sobre el tema, que si no se va a poder pagar el mantenimiento y por tanto este va a empeorar, que si se va a llenar de tráfico, etc. La verdad es que el día que nosotros pasamos no había mucho más tráfico del habitual en esas fechas. Y en cuanto al mantenimiento ya se verá, pero si las autovías de Andalucía llevan manteniéndose durante tantos años en unas condiciones razonables no se porqué en este caso debería ser diferente.

Los Robots no deben pagar impuestos

La idea que los robots deberían pagar impuestos está basada en que esos robots hacen el trabajo por nosotros, o como dirían los que lo defienden, los robots nos roban el trabajo. Esta idea es tan absurda como si pretendiéramos que cualquier invención humana que nos ha facilitado la vida mejorándola, y en consecuencia nos ha hecho requerir menos esfuerzo y trabajo tuviera que pagar impuestos.

Para explicar porqué los robots no deberían pagar impuestos hay que intentar explicar el porqué el ser humano empezó a fabricarlos. Empecemos por decir que el fin del ser humano debería ser la felicidad, y trabajar no necesariamente debe formar parte de ella. Imaginemos un mundo en el que cualquier cosa que un ser humano necesitara la pudiera fabricar, transportar o conseguir un robot. Imaginemos ese mundo en el que todo lo que conocemos como un trabajo lo pudiera realizar un robot. Los seres humanos tendríamos el 100% de nuestro tiempo para realizar tareas lúdicas, literalmente no necesitaríamos trabajar. En ese mundo ideal puede que incluso los impuestos y otros mecanismos sociales que nos hemos inventado para solventar algunos problemas dejaran de tener sentido.

Pues ese mundo de ciencia ficción es al que deberíamos optar y el que en el fondo explica el porqué empezamos a fabricar robots. Simplemente para que hicieran el trabajo por nosotros.

Ahora bien, hay que ser realistas, estamos a años luz de ese estado pero hemos avanzado lo suficiente como para que parte de nuestro trabajo lo pueda realizar un robot. ¿No tendría más sentido que en lugar de penalizar con impuestos a esos robots «que dicen que nos quitan el trabajo» el poder trabajar menos horas con los mismos salarios y cotizando lo mismo? Al fin y al cabo vamos a terminar siendo igual de productivos, incluso mucho más productivos ya que los robots no se cansan, son más precisos en ciertas tareas, etc pero necesitando menos horas hombre para el mismo propósito.

A fin de cuentas estamos trasladando trabajos repetitivos en los que el ser humano es muy poco eficiente a las máquinas, y a su vez reciclando a esas personas en trabajos mucho más técnicos y especializados como diseñar y fabricar el software y el hardware necesario para que esas máquinas trabajen por nosotros.

Resumiendo, yo creo que penalizar con impuestos los avances e invenciones del ser humano no tiene ni pies ni cabeza. Deberíamos en su lugar aprovecharnos de ellas y acercarnos más al fin último de ser felices y si para ellos las máquinas pueden trabajar por nosotros pues bienvenidas sean.

¿Por qué debería nacer menos gente en España?

Definición de economista: es un experto que mañana sabrá explicar por qué las cosas que predijo ayer no han sucedido hoy. (Lawrence J. Peter)

He empezado con esta cita porque siempre me ha dado la sensación que los economistas se dedican a proponer parches cortoplacistas que generalmente generan problemas gordos a largo plazo. Uno de esos parches lo escucho constantemente y es el que dice que para solucionar el problema de las pensiones deben de nacer muchísimos más niños en España.

Esta teoría lo que promulga es que si nacen más niños terminará habiendo más gente joven proporcionalmente respecto a la gente jubilada y si un gran porcentaje de esos jóvenes trabajan y por tanto pagan impuestos se podrían pagar las pensiones. Pero según mi punto de vista hay 3 inconvenientes.

  1. Los jóvenes tienen un índice de desempleo muy superior a la gente mayor.
  2. Si nace mucha más gente en algún momento también habrán muchos más jubilados.
  3. La población mundial crece sin parar y cada vez más rápido.

El primer problema lo vimos exacerbado en plena crisis donde el paro en jóvenes menores de 25 años superaba el 50%. Actualmente (III trimestre de 2019) y según la EPA (Encuesta de Población Activa) el paro en la misma franja de edad se sitúa en el 31,7%, que sigue siendo muy superior al 12,6% del paro en mayores de 24 años. Entonces salieron algunos economistas que proponían que había que prejubilar a la gente mayor porque no tenía sentido que la gente joven no tuviera trabajo mientras que gente mayor con más experiencia eso sí, pero con peor estado físico, menos puestos al día en cuanto a estudios, etc estuviera trabajando. Pero esto a su vez provocaría que con la esperanza de vida actual se tuviera que estar pagando las pensiones a la gente durante muchos más años por lo que el total de jubilados iba aumentar drásticamente y eso amigos no se puede pagar.

El segundo problema demuestra que este parche no deja de ser una chapuza. Si nace mucha más gente es pan para hoy y hambre para mañana porque esa gente joven no siempre va a ser joven y coyunturalmente si habían muchos más jóvenes terminarán habiendo muchos más jubilados. Pero bueno, los economistas solventan generalmente esto diciendo que cuanto más gente haya en el mercado este será más grande, crecerá, y por tanto puede en consecuencia generar más riqueza. Esto sería así si la gente que hay en el mercado trabaja, compra, vende y sobre todo paga impuestos. Pero en este mundo donde cada vez hay más desigualdades, donde cada día hay más ricos y más pobres, donde hay tanta inestabilidad estas premisas no se terminan cumpliendo.

Y el tercer problema es el que lo explica todo. La población mundial en apenas un siglo se ha multiplicado por 5, en España casi por 3. Pero nosotros decimos que para solucionar los problemas de las pensiones debe crecer más. Y yo me pregunto, si triplicando la población no se solucionó este problema sino más bien se empeoró ¿por qué debería nacer más gente?

En realidad lo que sucede es que intentamos solventar un problema local sin tener en cuenta la solución global. Gente en el mundo sin trabajo sobra. Gente joven sin trabajo sobra mucho más. Si queremos gente joven para que trabaje y pague las pensiones en el mundo tenemos a patadas. Fuertes, sanos, con estudios, súper preparados para todo, no hay excusas que valgan. Haciendo la analogía lo que hacemos es arreglar un problema mecánico de una parte del motor pero mientras no lo arreglemos completamente ese motor no va a arrancar y funcionar. Debemos de entender que en un mundo globalizados las normas y reglas han cambiado.

Para resumir, yo creo que en el mundo deberíamos empezar a pensar en el control de la natalidad y el crecimiento demográfico. Somos la plaga del mundo y aunque nos inventemos mil cosas para generar nuevos tipos de alimentos, medicinas, y demás avances la realidad es que la cantidad de humanos que pueden vivir en el planeta tierra es limitada. ¿Es que pretendemos ver dónde está ese límite? Por mucho que nazca más gente la solución a las pensiones no se va a arreglar. Si vivimos más y vivimos con una calidad de vida mejor quizá sea el momento también de trabajar más años.