Aún queda gente buena

Y yo que ya había perdido la esperanza… Pues resulta que el último día de vacaciones de semana santa, el 13 de abril, volviendo de un viaje que hice perdí una memoria usb de 1GB. Me dí cuenta el día siguiente cuando fuí a utilizarla y no la encontraba, entonces me puse a pensar y de lo único que estaba seguro es que el día anterior me la había llevado al viaje pero no estaba seguro de dónde podría haberla perdido.

Esta semana me encuentro un cartel en el portal de mi edificio que decía que se habían encontrado un usb y que llamara a un número de teléfono para recogerlo. Llamé y efectivamente era mi memoria usb, por lo que parece se me cayó al suelo cuando fuí a sacar las llaves. En realidad no estaba muy preocupado por haberla perdido ya que sólo tenía guardados un par de capítulos de un par de series y un par de documentos que ya tenía en mi disco duro y que no eran ni mucho menos confidenciales pero me alegró mucho poder recuperarla y ver que todavía hay gente que devuelve las cosas cuando se las encuentra.

Cheli

Comentarios

  1. Inagotable

    Si llegas a llevar documentos importantes sí que hubiese sido un problema.

    Recuerdo que, en su día, encontré un DVD-RW en un lector de un ordenador de la uni, repleto de prácticas. Lo dejé en secretaría, esperando que lo encontrase o tuviese copia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.